CONFERENCIA ELECTRONICA LATINOAMERICANA
SERVICIOS FINANCIEROS PARA LOS POBRES RURALES
5 DE MAYO AL 25 DE JULIO
FIDAMERICA

FONDO INTERNACIONAL DE DESARROLLO AGRICOLA (FIDA)
EXPERIENCIA DE MICROFINANCIAMIENTO Y PLAN DE ACCION

INDICE
VISION DEL FIDA

RESUMEN

I. LA VISION DEL FIDA
A. Los pobres rurales: Punto de acceso del FIDA
B. Los prestadores de servicios de microfinanciamiento: los cimientos de los sistemas financieros globales
C. El pr�ximo paso cr�tico: Promover el crecimiento responsable
II. HISTORIAL DEL MICROFINANCIAMIENTO PROPORCIONADO POR FIDA
A. Dise�o del Proyecto
Instituciones intermediarias basadas en la comunidad minorista
Instituciones Intermediarias Mayoristas
Instituciones con Pol�ticas Nacionales
B. Las lecciones aprendidas
Eficiencia vs. extensi�n
Oferta v.s demanda
Enfoques integrales
Rol Catalizador del Apoyo Externo
Compartir las lecciones aprendidas
III. ESTRATEGIA FUTURA Y PLAN DE ACCION DEL FIDA
A. La estrategia del FIDA para el Microfinanciamiento
B. Plan de acci�n del FIDA
  1. Donaciones para desarrollo de la capacidad e innovaci�n
  2. Iniciativa para un modelo Gobierno-cliente
  3. Desarrollo de Nuevos Instrumentos para Colaborar con el Sector Privado
  4. Iniciativa de Apoyo a la Comercializaci�n
  5. Iniciativas para pol�ticas de microfinanciamiento
  6. Iniciativa de coordinaci�n de donantes
  7. Iniciativa de generaci�n y difusi�n de conocimientos de microfinanciamiento rural


La Visi�n del FIDA

El FIDA debe ser el l�der en mostrar la forma de superar la pobreza rural y el hambre, en infundir energ�as para hacerlo, y en liberar toda la capacidad de los pobres rurales, nuestros clientes, mediante su propia participaci�n.

Junto a nuestros socios, aseguraremos el dise�o e implementaci�n de programas con impactos sostenibles que sean, al mismo tiempo, innovadores, eficientes en funci�n de los costos, aplicables a varias situaciones y que respondan a las expectativas de los pobres rurales y de nuestros Estados Miembros.

Deseamos que FIDA sea la instituci�n catalizadora de un proceso de enriquecimiento mutuo que movilice los recursos y conocimientos en una coalici�n din�mica, complementaria y estrat�gica que incluya a los clientes, gobiernos, instituciones de desarrollo y financiamiento, ONGs y al sector privado.

Nuestro rol de liderazgo depende del trabajo en equipo de personas altamente motivadas, bien entrenadas y eficientes,que se sienten comprometidas con la causa de los pobres rurales. Deseamos convertirnos en una Organizaci�n de Conocimientos sobre la pobreza rural, compartiendo, para ello, las lecciones aprendidas gracias a nuestra propia experiencia, reuniendo las perspectivas y conocimientos de otros, y actualiz�ndonos constantemente a la luz de la evoluci�n de las circunstancias.

Resumen Ejecutivo

El FIDA reconoce la importancia del objetivo de la Cumbre del Microcr�dito de llegar a 100 millones de las familias m�s pobres del mundo, especialmente a las mujeres, con servicios crediticios y otros servicios financieros y comerciales de aqu� al a�o 2005. Para impulsar esta meta, FIDA se compromete a asignar hasta un 30% de su propia cartera de cr�ditos, o aproximadamente US$ 125 millones al a�o, a fin de promover servicios financieros a los m�s pobres de aqu�, al a�o 2005.

Experiencia del FIDA en Microfinanciamiento

Desde que el FIDA se inici� en 1977, ha dirigido su ayuda financiera a los pobres rurales, principalmente mediante sus programas de microcr�dito. El FIDA considera que bajo una variedad de condiciones, los pobres re�nen los requisitos para ser financiados, aun en presencia de grandes adversidades. El hecho de invertir en asociaciones de productores, cooperativas rurales , cooperativas de cr�ditos y en grupos o personas de bajos ingresos, especialmente mujeres, que operan negocios peque�os de producci�n agr�cola o microempresas relacionadas con el procesamiento y la comercializaci�n, abre el camino para mejorar substancialmente su integraci�n en el sistema de mercado.

El FIDA ha adquirido su experiencia gracias a m�s de dos d�cadas de asistencia a los pobres rurales. Hasta la fecha, el FIDA ha comprometido m�s de 1 bill�n de d�lares en servicios financieros y crediticios a los pobres rurales, lo que representa alrededor del 25% del financiamiento total de la instituci�n. Estimamos que la promoci�n que ha efectuado el FIDA para el financiamiento en peque�a escala en �reas rurales ha beneficiado al menos a 20 millones de personas.

Las lecciones que hemos aprendido

El FIDA continuar� compartiendo los conocimientos y experiencia que ha adquirido en casi dos d�cadas de actividades. En todo este tiempo, el FIDA ha descubierto que aunque el acceso a mecanismos crediticios y de ahorro es crucial para el desarrollo, por lo general, estos mecanismos por s� solos no son suficientes para asegurar el desarrollo sostenible de los pobres rurales, quienes tambi�n necesitan formas de vinculaci�n a sistemas de distribuci�n para su producci�n, entre los que se incluyen caminos adecuados a los mercados, acceso a tecnolog�a, capacitaci�n t�cnica, precios razonables para sus productos y un clima regulatorio favorable. Los asuntos relativos al g�nero en el dise�o de los proyectos son importantes para asegurar que la asistencia en cr�ditos ayude a facultar a las mujeres pobres rurales para integrarse al mercado. A menudo se requieren servicios financieros m�s amplios que complementen la disponibilidad crediticia en s�, como por ejemplo mecanismos de ahorro, un lugar seguro para depositar el dinero, capacidad de transferencia y seguros.

Las estrategias de desarrollo deben ser dise�adas y adaptadas espec�ficamente, seg�n las necesidades de cada pa�s, para ayudar a crear una cultura de ahorro monetario entre los pobres, para eliminar las pol�ticas gubernamentales que desincentivan de hecho el microcr�dito, y para abrir flujos de capital a los pobres que est�n en condiciones de ser financiados por bancos. Estas estrategias incluyen una variedad de actores y modelos institucionales a nivel local, regional y nacional.

Los aspectos claves implican la selecci�n de las formas m�s apropiadas para desarrollar y articular en un sistema intervinculado coherente, la capacidad financiera de los pobres, de sus asociaciones, de las instituciones intermediarias financieras, de las agencias gubernamentales, e incluso la capacidad de los donantes internacionales.

Si nuestras esperanzas se concretan, la Cumbre de Microfinanciamiento impulsar� un desarrollo sostenible y responsable en el campo del microfinanciamiento, lo que significa concentrarse en desarrollar las capacidades, especialmente en el sector local y no gubernamental. Los estudios demuestran que muchas instituciones, en particular las ONG peque�as que proporcionan cr�ditos y servicios financieros a los pobres, tienen dificultades para rendir informes sobre datos financieros est�ndares, al igual que para solucionar problemas comunes administrativos y de negocios.

El FIDA cree que:

  • El �xito de la asistencia a los hogares rurales pobres requiere de un enfoque integral con apoyo a la producci�n, a la infraestructura de comercializaci�n, y a las instituciones, as� como un ambiente de pol�ticas que los faculten para desarrollarse.
  • Para tener �xito en su tarea, los proveedores locales de microfinanciamiento deben mostrarse sensibles a las demandas de los clientes y complementar sus mecanismos de cr�dito con mecanismos de ahorro y otros servicios que ayuden a desarrollar tanto a las empresas agr�colas como no agr�colas, por ejemplo, deben abordar el tema del procesamiento y de la comercializaci�n.
  • Las organizaciones de microfinanciamiento basadas en la comunidad crean confianza y cooperaci�n, ayudan a asegurar que los servicios financieros se mantengan sensibles a las necesidades de la poblaci�n local y facultan a los individuos para acceder al desarrollo, incluyendo a las mujeres pobres. Los pobres rurales deben participar en la propiedad y administraci�n.
  • Los gobiernos necesitan reconocer la importancia de proporcionar servicios financieros a los pobres y de apoyarlos con pol�ticas regulatorias que ayuden a forjar v�nculos entre el sector de financiamiento local y los sectores financieros comerciales nacionales e internacionales.

El FIDA tambi�n espera que cada donante internacional eval�e cuidadosamente su capacidad para impulsar las metas de la Cumbre. Creemos que ellos deben ayudar a mantener el foco central en los pobres, proteger sus fondos para pr�stamos, promover los est�ndares de rendimiento de todo el sector y, fortalecer la provisi�n de los servicios no financieros. Tambi�n deben ayudar a establecer un cuadro de expertos t�cnicos en microfinanzas, a fortalecer los centros de capacitaci�n y a promover lazos sostenidos con el capital comercial; de la misma forma, deben tratar de asegurar un ambiente regulador favorable.

La lecci�n m�s importante extra�da de la experiencia en microfinanciamiento del FIDA es que los donantes se deben concentrar en apoyar instituciones o redes de instituciones viables que satisfagan las necesidades reales de los pobres rurales. El FIDA busca adoptar un enfoque sist�mico y de redes para microcr�dito en cada uno de los pa�ses que atiende, examinando toda la gama de sistemas de financiamiento local dentro de los cuales operan sus grupos de clientes. Despu�s de esto, intentamos dise�ar proyectos que fortalezcan los lazos m�s cruciales de la cadena a nivel comunitario, regional y nacional.

El FIDA busca impulsar las innovaciones en materia de microfinanciamiento, adaptadas al contexto de un pa�s o regi�n en particular. Por ejemplo, los mecanismos orientados por la demanda, la participaci�n del sector privado, la toma de decisiones participativa y los grupos de ahorro y cr�ditos basados en la comunidad son, naturalmente, bastante conocidos en algunos pa�ses, pero cada uno de ellos es, de hecho, un concepto innovador en pa�ses dominados por subsidios gubernamentales y por programas de cr�dito centralmente dirigidos. De la misma forma, en algunas �reas, la creaci�n de incentivos para que la banca privada participe en proporcionar servicios financieros a los pobres rurales es algo ya probado en algunas �reas, mientras que en otras, estos mecanismos son alternativas innovadoras.

El Compromiso del FIDA

El FIDA est� bien posicionado para jugar un rol clave en el fortalecimiento de la capacidad de entrega de servicios financieros a trav�s del desarrollo de la capacidad a nivel de clientes y de la consolidaci�n de instituciones que proporcionan servicios financieros a clientes que pueden utilizarlos prontamente. En el proceso, la asistencia del FIDA ser� complementada y, a la larga, substituida por fondos movilizados localmente o por capitales del sector financiero comercial.

El FIDA considera que las enormes metas de la Cumbre s�lo se pueden alcanzar si se aborda derechamente una variedad de asuntos cr�ticos: desarrollo de la capacidad a nivel local, nacional e internacional; enfoques innovadores para alcanzar la sostenibilidad; mejoramiento de la pol�tica nacional; mayor coordinaci�n entre los donantes y difusi�n de conocimientos de las mejores pr�cticas.

De acuerdo con lo anterior, hemos identificado un n�mero de contribuciones que el FIDA espera realizar en estas �reas, proporcionando:

  • subsidios orientados al desarrollo de la capacidad e innovaci�n;
  • una iniciativa de modelos cliente-gobierno;
  • desarrollo de nuevos instrumentos para la colaboraci�n con el sector privado;
  • una iniciativa de apoyo a la comercializaci�n;
  • una iniciativa relativa a las pol�ticas;
  • una iniciativa de coordinaci�n de donantes, y
  • una iniciativa de generaci�n y difusi�n de conocimientos sobre microfinanciamiento rural.
El plan del FIDA tambi�n involucrar� (1) una integraci�n m�s intensiva de las estrategias de microfinanciamiento en sus actividades generales de planificaci�n y presupuestaci�n de programas, (2) asistencia, donde sea posible, en la implementaci�n del Plan de Acci�n de la Cumbre, y (3) evaluaci�n de los resultados, paso a paso.

El FIDA est� comprometido a continuar sus esfuerzos para dar al microfinanciamiento un rol importante en su planificaci�n y en el dise�o de programas de asistencia a los pobres rurales. Creemos que el FIDA est� bien posicionado para promover el desarrollo de servicios financieros sostenibles que satisfagan las necesidades de los pobres del mundo y nos sentimos honrados de participar en los esfuerzos de la Cumbre hacia el cumplimiento de esta meta.


I. La visi�n del FIDA

Desde que hace 20 a�os se iniciaron las actividades del FIDA -Fondo Internacional de Desarrollo Agr�cola, �ste ha jugado un rol �nico en el sistema de las Naciones Unidas puesto que (1) es una instituci�n de pr�stamos, y (2) se concentra estrictamente en los pobres rurales de los pa�ses de bajos ingresos. El FIDA ha establecido una experiencia como instituci�n financiera multilateral de llegar a las �reas y poblados rurales m�s despose�dos, los cuales, por lo general, son ignorados por los principales bancos de fomento. Los peque�os productores, las mujeres rurales y los campesinos sin tierras constituyen el objetivo central de la asistencia del FIDA. Los proyectos del FIDA est�n expl�citamente dirigidos a ellos. Las metas a largo plazo del FIDA tienen por objeto garantizar una seguridad alimentaria a nivel de hogar que sea sostenible, mediante la integraci�n de los pobres rurales en el flujo principal del desarrollo econ�mico rural y nacional, proporcion�ndoles, a la vez, la capacidad para incursionar con �xito en este nuevo ambiente econ�mico.

Gracias a las dos d�cadas de apoyo microfinanciero en algunas de las �reas que presentan econom�as menos desarrolladas del mundo, el FIDA puede afirmar que, bajo una variedad de condiciones, los pobres rurales, re�nen, de hecho, los requisitos para ser financiados, incluso en presencia de grandes adversidades. Por lo tanto, el FIDA reconoce la importancia y validez de las metas de la Cumbre de Microcr�dito en cuanto a lanzar una campa�a mundial que llegue a 100 millones de las familias m�s pobres del mundo, en especial a las mujeres de esas familias, proporcion�ndoles cr�ditos y otros servicios comerciales y financieros de aqu� al a�o 2005. En este informe, el FIDA presenta sus puntos de vista tanto sobre las oportunidades y dificultades potenciales que enfrenta la comunidad financiera a medida de que avanzamos juntos en pro de esta enorme meta.

El FIDA entiende el microfinanciamiento, definido a grandes rasgos, como la entrega de cr�dito, ahorro y otros servicios financieros a hogares pobres y/o microempresarios. Las instituciones de microfinanciamiento proporcionan los servicios financieros a los pobres, ya sea como parte de sus operaciones comerciales, o como una actividad exclusiva.

A. Los pobres rurales: Punto de acceso del FIDA.

La pobreza rural es generalizada en el mundo entero y afecta a muchas m�s personas que la pobreza urbana. La pobreza rural nutre a la pobreza urbana puesto que los pobres rurales abandonan las zonas rurales marginales y emigran a las barriadas de las ciudades en busca - a menudo en vano - de oportunidades y trabajo. El FIDA, en su definici�n amplia de los pobres rurales, incluye a los productores de bajos recursos y sus familias que se dedican a negocios peque�os en la producci�n agr�cola, a menudo en actividades de procesamiento y comercializaci�n, y a microempresarios de actividades rurales no agr�colas. Lamentablemente, muchos gobiernos y donantes internacionales no reconocen la importancia del hecho de que las familias de pobres generen sus propios empleos como una estrategia para infundirles seguridad y ayudarlas a salir de la pobreza. En los sistemas de libre mercado, incluso los productores agr�colas m�s pobres son, de hecho, empresarios comprometidos en la comercializaci�n de sus productos . Los clientes del FIDA son los pobres rurales, principalmente los peque�os campesinos y productores, pero tambi�n los pobres que no poseen tierras y que necesitan ayuda para establecer o afianzar su base productiva, a los cuales no se puede vincular inmediatamente a la producci�n agr�cola.

Mujeres rurales

El FIDA est� particularmente interesado en el avance econ�mico y social de las mujeres rurales. Se estima que alrededor de 200 millones de mujeres adultas de los pa�ses en desarrollo, la mayor�a de ellas con residencia en �reas rurales, viven en condiciones de extrema pobreza. El proporcionarles los medios para tener una mejor calidad de vida no s�lo es invertir en sus familias, sino tambi�n en las generaciones futuras. El FIDA ha estado a la cabeza en el apoyo a los nuevos planteamientos emergentes que ayudan a las mujeres pobres rurales, m�s all� de su pobreza, a considerar la marginaci�n, falta de movilidad social y gran aislamiento del que son objetos.

Desventajas m�ltiples

Los pobres rurales a menudo se ven severamente afectados por su incapacidad para acceder a servicios de ahorro y cr�dito. No obstante, �sta es s�lo una de las dificultades que aquejan a los productores pobres y en peque�a escala; y adem�s, los servicios financieros por s� solos no son suficientes para ayudar al desarrollo de los pobres rurales, quienes tienen una variedad de otras necesidades que son complementarias a los cr�ditos. Los cr�ditos para semillas y fertilizantes pueden resultar incluso contraproducentes si sobreexigen la precaria base financiera de una familia, si faltan las condiciones para el almacenamiento, transporte o distribuidores para las cosechas. Dado que los mercados rurales son, por lo general, muy limitados para absorber grandes aumentos de la producci�n local, los pobres necesitan estar mejor vinculados a sistemas mayoristas de distribuci�n, nacionales e internacionales. Tambi�n necesitan mejorar el marco de competitividad de sus sistemas de producci�n vali�ndose para ello de mejores tecnolog�as, capacitaci�n t�cnica, redes de transporte y materias primas, al igual que de un ambiente regulador que les permita desenvolverse.

Costos de transacci�n

Los clientes del microfinanciamiento deben ser considerados en el contexto de las econom�as en las que luchan por sobrevivir. Los pobres rurales, generalmente, no operan a una escala que les permitir�a acceder al capital, mercados, informaci�n y tecnolog�as de la econom�a formal. Los costos de transacci�n que enfrentan los peque�os productores para acceder a mercados, a la informaci�n para expandir su producci�n e ingresos son, a menudo, prohibitivos. De la misma forma, los costos de transacci�n de la prestaci�n de los servicios financieros a los clientes pobres son relativamente altos ya que requieren peque�os montos de capital y obtienen poca producci�n. Los poblados en que viven a menudo son remotos y dispersos. Por lo tanto, el FIDA tiene como objetivo promover los lazos entre grupos de clientes pobres y prestadores intermediarios de servicios financieros, tanto formales como informales y, de esta manera, reducir los costos para los clientes de los proyectos al igual que para los intermediarios y prestadores de servicios. El desarrollo de tecnolog�as organizacionales para reducir los costos de transacci�n de los servicios que se proporcionan a los clientes pobres, como por ejemplo, sistemas descentralizados de financiamiento para grupos, es un factor cr�tico en el impulso de tales v�nculos. Para extender los servicios comerciales necesarios para reducir la pobreza desde su base, es imprescindible encontrar maneras de proporcionar peque�os pr�stamos para capital de trabajo que sean m�s eficientes en relaci�n a los costos.

Los clientes

Es fundamental tener una visi�n de los hogares pobres y su flujo de caja y oportunidades de inversi�n a fin de dise�ar instrumentos de cr�dito efectivos para los pobres. Evidentemente, el cr�dito no es la necesidad esencial de las familias cuyos retornos potenciales a la inversi�n son insuficientes para satisfacer la amortizaci�n de los cr�ditos ni de aqu�llos que se muestran indiferentes respecto de su participaci�n en el programa. Los requerimientos de servicios financieros de los clientes pobres rurales frecuentemente se centran en mecanismos de dep�sitos en custodia. En muchos poblados, cuando las cosechas han finalizado, la demanda por cuentas de dep�sitos sobrepasa con creces la necesidad de pr�stamos.

De la misma forma, los donantes internacionales deben estar conscientes del grupo al que, en realidad, est�n llegando con sus servicios de microfinanciamiento. Aun cuando la Cumbre deja claro su objetivo de llegar a los m�s pobres, especialmente a las mujeres, nosotros, quienes pertenecemos a la comunidad de donantes, debemos reconocer que incluso las instituciones de microfinanciamiento centradas fundamentalmente en la pobreza, no siempre son capaces de ayudar a los segmentos m�s pobres de los mercados a los que sirven. Muchas de las instituciones financieras peque�as necesitan mejorar en gran porcentaje sus m�todos, productos e incentivos corporativos para llegar a los sectores m�s necesitados. Adem�s, debemos reconocer que los recursos de cr�ditos destinados a las mujeres pueden ser, en ocasiones, involuntariamente transferidos a sus maridos. Por tanto, se necesitan enfoques y t�cnicas sensibles al g�nero que aseguren que los servicios de microfinanciamiento lleguen, de hecho, a las mujeres y las faculten para desarrollarse. En el Cuadro uno, a continuaci�n, se describe un ejemplo de un proyecto en India dise�ado por FIDA para llegar con mayor efectividad a las mujeres pobres rurales.

FIDA respalda el esfuerzo de muchas personas en la comunidad de desarrollo en el fortalecimiento espec�fico de la capacidad de los prestadores de servicios de microfinanciamiento internacionales. Para los pobres rurales, es necesario contar con instituciones que puedan administrar los costos y riesgos de proporcionar servicios financieros a los pobres, lo que responde a la flexibilidad ante la variedad de necesidades financieras entre los pobres rurales. B. Los prestadores de servicios de microfinanciamiento: los cimientos de los sistemas financieros globales

Seg�n la experiencia del FIDA, quienes prestan servicios de financiamiento son efectividad pertenecen a una amplia variedad de instituciones, que incluyen asociaciones gremiales, cooperativas, bancos comunales, bancos comerciales, ONG de negocios e instituciones de financiamiento especializadas. Ellos pueden llenar el vac�o creado por los bancos comerciales convencionales y los bancos de desarrollo estatales, organismos que carecen de tecnolog�as de servicios eficientes en relaci�n a sus costos, y adem�s, pueden mejorar su infraestructura o los sistemas de incentivos internos a fin de extender su base de clientes a los pobres. Para llenar este vac�o se necesita una instituci�n financiera que administre los riesgos espec�ficos y los costos relativamente altos de las peque�as transacciones financieras asociadas a los clientes de microfinanciamiento. Por sobre todo, se requiere de un compromiso financiero de invertir en la creaci�n de una base de datos a largo plazo, la cual, si se administra adecuadamente, puede ser bastante beneficiosa - aunque por lo general menos lucrativa para los negocios a corto plazo, que para de largo plazo. Es precisamente en estas �reas donde los prestadores de servicios de microfinanciamiento sostenible han concentrado sus energ�as empresariales.

Desde que FIDA inici� sus actividades, ha ayudado a financiar la puesta en marcha de instituciones de microfinanciamiento gubernamentales especializadas, como por ejemplo Grameen Bank de Bangladesh. FIDA ha reconocido desde el comienzo que los bancos de desarrollo estatales, que fueron creados durante los �ltimos cuarenta a�os para servir a clientes que no calificaban para acceder al sector bancario comercial, eran incapaces de satisfacer el desaf�o doble que presentaba la sostenibilidad financiera y el acceso de los pobres a sus servicios. Aunque de hecho FIDA ha proporcionado apoyo financiero a algunos bancos oficiales de desarrollo, ha distribuido su financiamiento a trav�s de entidades de microfinanciamiento basadas en la comunidad, como por ejemplo bancos comunales, asociaciones gremiales, cooperativas, ONG comerciales y bancos comerciales progresistas. Muchas de estas instituciones incorporan el microfinanciamiento en su amplia cartera, mientras que otras se han centrado exclusivamente en servir a los pobres.

Cuadro 1: C�mo atender a las mujeres pobres
mediante cr�ditos
La experiencia de Tamil Nadu en India

Una gran mayor�a de los pobres en India no tiene acceso a los servicios de ahorro y cr�dito proporcionados por las fuentes formales. Los costos de transacci�n que implican servir a los pobres, especialmente a las mujeres pobres rurales, son considerados demasiado altos por las instituciones bancarias formales.

Mecanismos innovadores y de respuesta
A fin de dar soluci�n a este desequilibrio, FIDA financia un proyecto que proporciona servicios financieros directamente a las mujeres pobres rurales con el objetivo expl�cito de facultar las econ�mica y socialmente. Las tres principales innovaciones del proyecto para dirigir el microfinanciamiento a las mujeres son: (i) crear ahorros grupales internos para peque�os cr�ditos de emergencia; (ii) comprometer desde el principio a los bancos comerciales participantes en la evaluaci�n y selecci�n de los beneficiarios, con lo cual se crear�a confianza en las agencias de cr�dito formal del sistema; (iii) usar monitores y grupos organizados para seleccionar a los miembros de los grupos y evaluar la factibilidad de las actividades de inversi�n propuestas, gracias a lo cual se fomentar�a la confianza en el conocimiento local y se inculcar�a el sentido de responsabilidad de mantener dep�sitos y asegurar la amortizaci�n de los pr�stamos.

Impacto y resultados
En la actualidad, el proyecto involucra a m�s de 4.300 grupos y llega a m�s de 100.000 mujeres. Muchas mujeres que no pose�an tierras y que antes trabajaban en la granjas de otros, se han convertido en peque�as empresarias. En cuanto a las dem�s mujeres, el impacto m�s importante ha sido su capacidad para desenvolverse m�s all� de las responsabilidades dom�sticas, para asistir a reuniones grupales, sentirse confiadas al tratar con instituciones financieras y negociar pr�stamos para actividades econ�micas iniciadas por ellas mismas. Los pr�stamos a grupos, fuera de los ahorros movilizados internamente, han promovido una "cultura de amortizaci�n" entre los miembros de estos grupos.

Una caracter�stica importante en la implementaci�n del proyecto ha sido la colaboraci�n entre las ONGs, bancos comerciales, agencias y departamentos gubernamentales. Los bancos comerciales, hoy por hoy, consideran el proyecto como una oportunidad efectiva para la obtenci�n de nueva clientela dado que los ayuda a avanzar para actuar como clientes de bancos regulares. El proyecto demuestra directamente que los bancos pueden prestar dinero a los grupos de autoiniciativa de mujeres y, que a�n tienen altas tasas de amortizaci�n, con lo cual se termina con la creencia convencional de que estos clientes involucran grandes riesgos para los pr�stamos y de que los costos de transacci�n para atenderlos son muy altos.

Repetici�n de la experiencia: el multiplicador del �xito
El gobierno de India, alentado por estos resultados, ha solicitado a FIDA que repita la experiencia en otros estados. En diciembre de 1996, FIDA aprob� el Proyecto de Habilitaci�n y Desarrollo de Mujeres que ser� cofinanciado con el Banco Mundial en seis estados m�s, en los cuales a establecer�n m�s de 7.000 grupos de autoiniciativa de mujeres.

Mientras trabajemos en forma colectiva hacia el desarrollo de sistemas financieros nacionales que sirvan realmente a los pobres, debemos estar conscientes de que a�n cuando, hasta la fecha, hemos aprendido muchas lecciones gracias a nuestra larga experiencia, todav�a quedan muchos aspectos que debemos comprender mejor y, numerosas preguntas sobre c�mo estructurar y apoyar de la manera m�s eficiente a quienes prestan servicios de microfinanciamiento a nivel de consumidores en �reas rurales remotas que son sostenibles.

C. El pr�ximo paso cr�tico: Promover el crecimiento responsable

Las pruebas indican que muchos de quienes prestan servicios de microfinanciamiento est�n ampliando sus carteras con mucha rapidez en respuesta a la demanda acumulada de su base de clientes, lo que expresa en parte un cambio que va desde la producci�n de subsistencia hasta la producci�n basada en el dinero en efectivo. Aunque no existen datos s�lidos, a nivel mundial los datos espec�ficos de cada pa�s sugieren que actualmente en el mundo hay m�s de 200 millones de peque�os productores y microempresarios que operan fuera del sector de cr�ditos formal. La Cumbre establece la ambiciosa meta de llegar a la mitad de este n�mero en s�lo ocho a�os. Por lo tanto, a medida que trabajemos juntos para alcanzar esta enorme meta de la Cumbre , debemos emplear m�todos y t�cnicas que aseguren que el crecimiento en microcr�dito no s�lo sea r�pido, sino, adem�s, responsable y sostenible.

Tendencias Institucionales Mundiales

FIDA, como copresidente del Council on International Financial Institutions of the Microcredit Summit (Consejo de Instituciones Financieras Internacionales de la Cumbre de Microcr�dito), est� interesada en ciertas tendencias del sector del microfinanciamiento, las que se hicieron evidentes en un estudio reciente realizado por el Banco Mundial sobre 1.000 instituciones de microfinanciamiento que operan en 101 pa�ses, en las que se ha trabajado por m�s de 3 a�os y servido a m�s de 1.000 usuarios. Estas instituciones incluyen ONGs, bancos especializados y asociaciones gremiales. De estas 1.000 instituciones, se realiz� una an�lisis transversal detallado a 206 de ellas. En septiembre de 1995, estas instituciones estaban proporcionando colectivamente US$ 7 billones en pr�stamos a m�s de 14 millones de clientes y hab�an movilizado US$19 millones en 45 millones de cuentas de ahorro activas. Como dato interesante, se puede afirmar que m�s de la mitad de estas instituciones estaban centradas en las mujeres y el monto promedio de pr�stamos era de US$162, mientras que para los hombres este monto ascend�a a US$768.

El estudio confirma la percepci�n com�n de un crecimiento exponencial en el sector. Las instituciones examinadas presentaron un aumento del 31% en sus operaciones crediticias en un s�lo a�o entre 1993 y 1994. El 20% de estas instituciones de muestra se crearon en solamente dos a�os y la mayor�a de estas nuevas instituciones eran ONGs. El crecimiento promedio de la cartera de pr�stamos de las ONGs en 1993-1994 que de 49%, lo que equivale al doble del promedio de crecimiento de los bancos de ahorro y asociaciones gremiales en el mismo per�odo.

Aunque el �xito de la expansi�n del microfinanciamiento en cuanto a volumen y extensi�n es causa de optimismo, muchas de las vulnerabilidades com�nmente citadas por los observadores del sector del microfinanciamiento parecen ser confirmadas por el estudio, y deben ser abordadas para garantizar servicios de calidad e integridad financiera y, consecuentemente, sostenibilidad a largo plazo frente a esta r�pida expansi�n. Por ejemplo, una de las conclusiones del estudio fue que muchas de las instituciones, principalmente las ONGs, ten�an dificultades para organizar informes sobre datos financieros est�ndares. Muchas de estas organizaciones operaban con presupuestos m�nimos, lo que les imped�a proporcionar datos financieros s�lidos y oportunos como les solicitaban los donantes.

FIDA aborda estos asuntos de capacidad institucional en su estrategia y en sus iniciativas para apoyar al sector, presentadas en la Secci�n III. Instamos a otros participantes de la Cumbre a estar atentos en cuanto a las presiones sobre el sector de microfinanciamiento y a ser prudentes en sus esfuerzos de expansi�n. FIDA considera que uno de sus mandatos es fortalecer el rigor institucional de la entrega de servicios microfinancieros de manera que quienes proporcionan servicios a nivel de clientes puedan, a la larga, captar recursos de capital de los mercados comerciales.

Necesidad de crear la capacidad para asegurar el crecimiento responsable

Las instituciones de microfinanciamiento deben desarrollar su capacidad para satisfacer los est�ndares comerciales de la actividad financiera a fin de alcanzar la sostenibilidad y asegurar la continuidad del servicio a largo plazo. Por lo tanto, a medida que ampl�an su base de clientes para llegar a econom�as a escala, uno de los pasos cr�ticos es asegurar que el crecimiento de su cartera no sobrepase su capacidad administrativa. En resumidas cuentas, asegurar que los sistemas administrativos est�n siempre m�s adelantados que su carga. Esto incluye desarrollar un sistema de entrega que sea accesible para los clientes en t�rminos de financiamiento y que examine a fondo la estructura de costos de su instituci�n a fin de asegurarse de que no est�n traspasando el costo de su ineficiencia a sus clientes.

El t�rmino "creaci�n de la capacidad" se utiliza ampliamente en relaci�n con el microfinanciamiento, no obstante, la mayor�a de las veces no est� determinado lo que �ste implica. Seg�n FIDA, los elementos m�s cr�ticos para la estrategia de creaci�n de la capacidad son los siguientes:

(i) Capacidad del cliente

El punto de inicio es la capacidad de los clientes finales, las familias pobres en el mundo en desarrollo. Estas familias, por lo general, tienden a establecer un fuerte compromiso de amortizaci�n del pr�stamo. No obstante, nosotros, los donantes, debemos comprender cu�ndo se requiere un pr�stamo y cu�ndo se necesita otra asistencia que preceda al cr�dito con el objeto de lograr que familias verdaderamente indigentes puedan llegar a un punto en que est�n en condiciones de usar un cr�dito en forma productiva. Es esencial una total comprensi�n de la capacidad de administraci�n de cr�ditos a nivel de familias y una evaluaci�n profesional de otros requerimientos de servicios financieros.

Las fluctuaciones en las necesidades de los clientes respecto de los servicios financieros y su capacidad de asumir riesgos es un resultado normal de los ir y venir del ciclo comercial local. Los servicios financieros complementarios que ayudan a desarrollar empresas agr�colas y no agr�colas mediante la asistencia t�cnica, expansi�n del mercado y creaci�n de habilidades, aumentan la capacidad del cliente para desarrollar un ciclo de desarrollo sostenible. En muchas �reas remotas, los verdaderos indigentes deben ser conducidos cuidadosamente a un nivel donde puedan utilizar los pr�stamos en forma productiva. En consecuencia, es importante hacer la diferencia entre aquellos pobres que a�n necesitan avanzar en su condici�n con ayuda externa hasta el punto en que puedan utilizar el microcr�dito, y los otros pobres que ya poseen una capacidad productiva inmediata y algunas oportunidades de inversi�n. Es en este �ltimo grupo donde el acceso al microcr�dito es el factor limitativo obligado y un obst�culo para el desarrollo.

Naturalmente, las mujeres pobres rurales encuentran dificultades especiales en su calidad de peque�as productoras o empresarias rurales: derechos legales y sociales desiguales, responsabilidades dom�sticas que demandan mucho tiempo, movilidad limitada y frecuentemente niveles m�s bajos de habilidades. Como resultado, se les presentan mayores limitaciones que las que se imponen a los hombres para iniciar negocios y, por tanto, requieren m�s que servicios financieros para superar tales obst�culos.

Los servicios de ahorro, adem�s de los pr�stamos, son cr�ticos para desarrollar la capacidad de los clientes y ayudar a las familias pobres a crear un amortiguador financiero. De la misma forma, el ahorro crea una base de equidad en la familia y conduce a la formaci�n de capital local, aspecto clave para reducir la dependencia de las comunidades pobres en la transferencia externa de recursos.

(ii) Capacidad comunitaria

La intermediaci�n financiera depende del entendimiento mutuo entre el prestatario y el prestador en cuanto a que los contratos ser�n pagados. Las organizaciones de microfinanciamiento basado en la comunidad, como por ejemplo, sociedades de cooperativas primarias, grupos de autoiniciacativa financiera a nivel de poblados, y bancos comunitarios pueden originar confianza y cooperaci�n y, por tanto, crear "capital social" proceso que, cuando tiene �xito, reduce los riesgos y los costos de transacci�n. El desarrollo del capital social genera beneficios comunitarios secundarios, al igual que fortalecimiento de la cohesi�n de una instituci�n de microfinanciamiento en una comunidad pobre: la oportunidad para una mayor cooperaci�n econ�mica que reduce los costos totales de transacci�n de hacer negocios en la comunidad a gran escala. FIDA considera que la naturaleza participativa de las instituciones financieras descentralizadas de propiedad de los miembros y administradas por los miembros, ayuda a asegurar que los servicios financieros sean responsables ante los clientes y, que de esta manera, sean m�s viables en t�rminos comerciales, lo que, a su vez, contribuye a la habilitaci�n individual y colectiva de los miembros de la comunidad.

FIDA promueve los sistemas de participaci�n de los clientes como accionistas a trav�s de los cuales los pobres rurales coparticipan en la estructura que rige las instituciones de microfinanciamiento. Seg�n nuestra experiencia, la pr�ctica de utilizar grupos simplemente como un mecanismo administrativo para el desembolso r�pido de los pr�stamos sin tomar en consideraci�n la cohesi�n social e inter�s econ�mico com�n o las oportunidades entre los miembros, no ha funcionado y no debe confundirse con la creaci�n de capacidad leg�tima a nivel comunitario. La capacidad de un grupo de participar en un programa de microfinanciamiento y su proceso de toma de decisiones es una ventaja preciosa que debe ser desarrollada cuidadosamente.

(iii) Organizaciones intermediarias de microfinanciamiento

Aunque las asociaciones basadas en la comunidad pueden proporcionar los cimientos para sistemas s�lidos de entrega de microfinanciamiento, requieren organizaciones generales coordinadoras/intermediarias de microfinanciamiento, que (i) realicen labores de inspecci�n a fin de garantizar la seguridad y solidez de sus operaciones, (ii) tengan acceso a fondos de pr�stamos adicionales, y (iii) aseguren asistencia t�cnica. Otra de la funciones que desempe�an los intermediarios mayoristas es servir a m�ltiples intermediarios minoristas a nivel nacional. Seg�n la experiencia del FIDA, los enfoques de los intermediarios de microfinanciamiento siempre var�an, no obstante, la sostenibilidad requiere de alto rendimiento en cuanto a la administraci�n de los costos y riesgos.

Los intermediarios de microfinanciamiento de alto rendimiento estructuran sus sistemas de prestaci�n de servicios a fin de incentivar la amortizaci�n y efectividad seg�n los costos en peque�as transacciones financieras. Cuando trabajan con los m�s pobres que no cuentan con intermediarios colaterales efectivos, los intermediarios exitosos son quienes utilizan m�todos simples para asegurar la presi�n de la comunidad para efectuar los pagos. (Ejemplo: Nadie en la comunidad recibe un nuevo pr�stamo hasta que todos los prestatarios est�n al d�a en sus pagos). Respecto a pr�stamos mayores a clientes mejor establecidos, se recurre a t�cnicas de evaluaci�n del pr�stamo simples y que consideran la efectividad en funci�n de los costos. (Ejemplo: Todos los prestatarios reciben su pr�stamo el mismo d�a y realizan su abono semanal en la misma fecha). Los intermediarios de alto rendimiento tambi�n concentran sus operaciones geogr�ficamente y, luego, se expanden para alcanzar las econom�as a escala necesarias. Estructuran, de la misma forma, sus tasas de inter�s a fin de incorporar los costos totales del pr�stamo, incluyendo costos para cubrir riesgos del pr�stamo. Estas y otras t�cnicas pr�cticas y permiten a los intermediarios de alto rendimiento crear capital inicial, el que, por lo general, conlleva alguna forma de subsidios o donaciones iniciales.

Para desarrollar verdaderamente la capacidad institucional desde el principio, una organizaci�n necesita tener una visi�n y esquema claros de lo que se propone realizar para alcanzar el crecimiento. Algunos intermediarios, como las ONGs, escoger�n adecuadamente desempe�ar s�lo un rol provisional que vincule a las organizaciones basadas en la comunidad con instituciones del sector formal, mientras que otras elegir�n desarrollar operaciones mayores y m�s integradas que aseguren la sostenibilidad de sus servicios.

La mayor�a de los intermediarios que se desarrollan con �xito pasan por un proceso de consolidaci�n de sus sistemas administrativos, con lo cual se ampl�a su esfera para llegar a econom�as a escala 3, y financiar, en parte, su cartera gracias a fuentes comerciales de capital. Algunos intermediarios informales que son sostenibles financieramente procurar�n emprender su proceso de transici�n a instituciones financieras formales capaces de financiar sus carteras, mediante la movilizaci�n de sus ahorros y de la incursi�n en los mercados financieros formales. En otros casos, los ahorros de poblados y grupos de cr�dito operan desde un principio como intermediarios financieros registrados, vinculados a organizaciones coordinadoras nacionales e internacionales amparadas bajo la misma legislaci�n general (sin legislaci�n bancaria y financiera intermediaria, c�digo de cooperaci�n, etc.). Naturalmente, algunos intermediarios exhiben una combinaci�n de caracter�sticas que no se ajustan necesariamente y por completo a una categor�a determinada.

Existen enormes disparidades regionales en la capacidad de microfinanciamiento entre los continentes y dentro de ellos. Sin un prestador de servicios de microfinanciamiento no ha desarrollado una metodolog�a que sea eficiente en funci�n de los costos durante la etapa de puesta en marcha, el hecho de aumentar el tama�o de su organizaci�n no s�lo continuar� su ineficiencia sino que tambi�n incrementar� sus d�ficits financieros. De acuerdo con esto, las estrategias de intervenci�n del FIDA var�an dependiendo del contexto regional. En Latino Am�rica y Asia, por ejemplo, FIDA se concentra en organizaciones de financiamiento con una metodolog�a probada y que se esfuerzan por mejorar su rigor financiero a fin de incursionar en mercados comerciales (Latino Am�rica) u operar completamente con recursos de dep�sitos no movilizados internamente (Asia). En Africa, donde hay escasez de intermediarios de financiamiento, FIDA est� promoviendo el establecimiento de instituciones a nivel comunitario.

(iv) Capacidad a nivel nacional

Desarrollar la capacidad para proporcionar servicios financieros a los pobres a nivel nacional requiere del compromiso y la cooperaci�n de m�ltiples actores. En algunos pa�ses han surgido innumerables instituciones que prestan estos servicios en todo el pa�s gracias al ambiente de cooperaci�n favorable que existe entre las ONGs, los bancos comerciales y el sector p�blico.

Sin embargo, en la mayor�a de los pa�ses en que FIDA opera, �sta debe incentivar a sus socios gubernamentales para que reconozcan la importancia del microfinanciamiento y mejoren su marco regulador a fin de vitalizar el sector y aumentar el acceso de los pobres. Los proyectos del FIDA tambi�n buscan facilitar los lazos nacionales e internacionales entre las instituciones financieras de autoiniciativa y los bancos comerciales.

FIDA considera que la clave para revitalizar la meta de la Cumbre es fomentar el establecimiento de una vibrante comunidad de actores que trabajen juntos en cada pa�s con el objetivo de crear un sistema financiero que, desde el nivel m�s bajo, sea totalmente accesible para los pobres. FIDA, en su iniciativa de servicios financieros dise�ada recientemente para la Rep�blica de Georgia, se ha asociado con el Banco Mundial y varios estratos gubernamentales con la meta de impulsar un gran movimiento de cooperativas de cr�dito en los sectores rurales de la Rep�blica. (Ver Cuadro 2).

Cuadro 2: Establecimiento de una red nacional de cooperativas de cr�dito en Georgia

Con el objetivo de satisfacer las necesidades crediticias de los peque�os productores y artesanos de �reas rurales en Georgia, FIDA y el Banco Mundial han dise�ado y financiado en conjunto un proyecto pionero en el cual se establecer�n 120 cooperativas de cr�dito en las �reas rurales en toda la Rep�blica de Georgia a condici�n de que satisfagan un set de criterios estandarizados. Cada participante del CC recibir� una donaci�n inicial para cubrir los costos de operaci�n y establecimiento y una donaci�n de capital inicial que sirva como fondo de seguro hasta que el CC haya movilizado capital suficiente entre sus miembros.

Cada CC tambi�n recibir� pr�stamos a tasas de inter�s comerciales vigentes en un Banco Comercial Participante (Participating Comercial Bank) que ser� seleccionado por el Gobierno de Georgia. Los CC traspasar�n cr�ditos a sus miembros de acuerdo con criterios de pr�stamo espec�ficos. Los pr�stamos ser�n proporcionados inicialmente para prop�sitos a corto plazo, no obstante, a medida que las cooperativas de cr�dito adquieran experiencia y movilicen los ahorros de sus miembros, pueden proporcionar pr�stamos para inversiones a mediano y corto plazo.

Un Centro de Desarrollo de Cooperativas de Cr�dito (Credit Union Development Center) que operar� bajo un proyecto, autorizar� el establecimiento de cada CC, supervisar� a los CC y monitorear� el cumplimiento por parte de los CC de las regulaciones prudenciales nacionales. Y tambi�n proporcionar� capacitaci�n a los funcionarios de �stas

Finalmente, el proyecto asistir� al Gobierno de Georgia en la creaci�n de un decreto presidencial que permita la pr�xima creaci�n de los CC, para dictar regulaciones prudenciales interinas y llevar a cabo un estudio de factibilidad con el que se establezcan el seguro de dep�sito del CC. Dentro de los dos primeros a�os de vida del proyecto se presentar� ante el Parlamento una ley con la cual se regule el establecimiento del CC y el desarrollo de un set m�s permanente de requerimientos prudenciales.

(v) Capacidad a nivel de donantes internacionales

�Qu� implican las consideraciones contempladas anteriormente en cuanto a estrategias de donantes internacionales como FIDA? A continuaci�n se entrega una lista de las perspectivas del FIDA sobre aspectos que, seg�n nuestro parecer, los donantes internacionales deber�an considerar. FIDA es miembro fundador del Grupo Consultor de Asistencia a los m�s Pobres (Consultive Group to Assist the Poorest), organismo que desde 1995 coordina el trabajo de 14 donantes bilaterales y nueve agencias multilaterales de apoyo al microfinanciamiento; esto ha dado a FIDA la oportunidad de colaborar con otros donantes en la formulaci�n de perspectivas sobre c�mo traspasar colectivamente el microfinanciamiento a los pobres.

En primer lugar, FIDA cree que cada donante debe evaluar cr�ticamente su propia capacidad para apoyar el microfinanciamiento en una manera sostenida y creativa. A pesar de la extensiva experiencia del FIDA, consideramos que a�n queda mucho por aprender y se debe continuar buscando maneras para incrementar nuestra propia capacidad para perfeccionar el dise�o y entrega de los proyectos de microfinanciamiento.

A continuaci�n se resumen algunas de las lecciones claves que FIDA ha aprendido en cuanto a donantes internacionales.

  • Mantener la atenci�n en los pobres - A pesar de los esfuerzos por satisfacer las presiones de los donantes en cuanto a r�pida sostenibilidad financiera, algunas instituciones de microfinanciamineto han abandonado a sus clientes pobres, no debido a que constituyan riesgos para la amortizaci�n, sino porque el costo de la entrega del servicio puede convertirse en un verdadero desaf�o para instituciones no equipadas con las habilidades especiales requeridas para trabajar con familias de bajos ingresos. Los donantes necesitan proporcionar incentivos para que las instituciones de microfinanciamiento mantengan su atenci�n en los pobres y, al mismo tiempo, asegurar altos niveles de eficiencia y sostenibilidad financiera.

  • Resguardo de fondos - Para ampliar sus l�mites de expansi�n, las instituciones de microfinanciamiento necesitan incentivos de parte de los donantes para mantener altos est�ndares de prudencia financiera. Despu�s de todo, prestar los ahorros de gente pobre considerando poco margen o sin �l, impone una responsabilidad especial. Las fuentes innovadoras de fondos de pr�stamo pueden complementar la base crediticia de recursos de dep�sitos a fin de aumentar el volumen total.

  • Expansi�n de la capacidad institucional - La expansi�n responsable de la capacidad puede requerir asistencia profesional de donantes en los casos en que los resultados sean duraderos. Muchas de las instituciones que prestan servicios de microfinanciamiento necesitan asistencia t�cnica externa para desarrollar su capacidad a medida de que su volumen de negocios aumenta.

  • Promoci�n de est�ndares de rendimiento en todo el sector - Dado el gran n�mero de instituciones nuevas que ingresan al sector, los donantes deben trabajar en conjunto para promover est�ndares homog�neos de informaci�n institucional.

  • Fortalecimiento de la entrega de servicios no financieros - Existe el peligro entre los donantes y profesionales de dar demasiado �nfasis a la provisi�n de servicios financieros y excluir los servicios no financieros. Los donantes deben considerar la entrega de asistencia para servicios no financieros, como para el desarrollo de mercados, habilidades comerciales y de procesos de producci�n que, a menudo, son componentes cr�ticos en la "graduaci�n" del trabajador independiente, peque�os productores, y microempresarios a un nivel en que puedan utilizar los fondos de cr�ditos productivamente.

Cuadro 3: Creaci�n de la capacidad y transferencia de innovaciones

La red de Asociaciones de Cr�dito Agr�cola Regional (Regional Agricultural Credit Associations) que fue establecida en los a�os setenta, proporciona una formaci�n importante y un foro de desarrollo administrativo y capacitaci�n importantes para las instituciones financieras rurales en Asia, Noroeste y Este de Africa y Africa Subsahariana. RACAS organiza seminarios y programas de capacitaci�n a nivel nacional y regional dirigidos tanto a profesionales como a responsables de pol�ticas con el objeto de compartir la experiencia de miembros de otras instituciones. La asistencia concedida por FIDA a estas asociaciones regionales de profesionales de sistemas financieros rurales est� dise�ada para facilitar el alcance efectivo de las instituciones financieras a las familias de pobres rurales.

Norte de Africa y Cercano Oriente.
La Asociaci�n de Cr�dito Agr�cola Regional del Norte de Africa y el Cercano Oriente (Near East and North Africa Regional Agricultural Credit Association), con sede en Amman, Jordania, se concentra en aumentar la esfera de los bancos a los clientes rurales mediante programas de entrenamiento en temas como disminuci�n de los costos de transacci�n de los prestadores, simplificaci�n de los procedimientos crediticios, relajaci�n de los requerimientos colaterales tradicionales, y administraci�n de riesgos financieros.

Como un reconocimiento de la necesidad cr�tica de desarrollar la capacidad de entrenamiento en microfinanciamiento, FIDA ha apoyado a este centro de capacitaci�n regional desde 1983. El programa de asistencia del FIDA para 1997 y posteriormente ayudar� a fortalecer la capacidad organizacional para proporcionar servicios financieros a los pobres en toda la regi�n. Tambi�n se iniciar�n trabajos en dos centros de capacitaci�n subregionales en Egipto y Marruecos. La percepci�n de las instituciones miembros respecto del valor de la capacitaci�n ofrecida por NENARACA ser� se�alado en una prueba transparente del mercado: recuperaci�n de los costos por parte de las instituciones clientes.

Asia y el Pac�fico
En forma similar, FIDA est� apoyando a la Asociaci�n de Cr�dito Agr�cola y Rural de Asia-Pac�fico (Asia-Pacific Rural and Agricultural Credit Association), una asociaci�n independiente creada en 1977 por Instituciones Financieras Rurales de la Regi�n Asia-Pac�fico que en la actualidad tiene como miembros a instituciones financieras miembros. APRACA promueve la cooperaci�n en servicios financieros rurales entre los pa�ses de la regi�n y, el fortalecimiento de la capacidad institucional mediante el intercambio de informaci�n y experiencias.

FIDA est� promoviendo una Donaci�n de Asistencia T�cnica de 5 a�os a APRACA a fin de apoyar la repetici�n de t�cnicas innovadoras, mejorar pr�cticas administrativas y pol�ticas que han resultado efectivas en la promoci�n del alcance de los servicios financieros a los pobres rurales. El �nfasis del programa del FIDA se centrar� en aumentar la viabilidad institucional de los organismos financieros rurales. Se prev� que todo esto conduzca al desarrollo de ciertos modelos susceptibles de ser repetidos, para lo cual se dar� importancia a las formas de aprender c�mo aumentar la eficiencia en funci�n de los costos de los servicios financieros a los pobres rurales. El programa del FIDA-APRACA comprende talleres regionales, estudios y visitas en terreno de m�s de 500 participantes. El componente de difusi�n de la informaci�n aumentar� el acervo de experiencia pr�ctica entre instituciones participantes y pa�ses miembros.

  • Creaci�n de un cuadro de t�cnicos y centros de capacitaci�n relacionados con el microfinanciamiento - Otro de los obst�culos cr�ticos para la expansi�n del sector de microfinanciamiento es la falta de t�cnicos nacionales especialistas que ayuden a las instituciones a desarrollar sus sistemas administrativos. Los donantes podr�an ayudar a disminuir esa escasez apoyando a centros de capacitaci�n y asistencia t�cnica. FIDA tiene bastante experiencia en el apoyo de dichos centros.

  • Promoci�n de v�nculos sostenidos con el capital comercial - Para evitar la dependencia en los fondos donados, las instituciones de microfinanciamiento necesitan obtener con rapidez fuentes comerciales de financiamiento. Los donantes deben proporcionar series de fondos que incentiven a las instituciones de microfinanciamiento a avanzar hasta esa transici�n.

  • Accesibilidad a un medio regulador que permita el desarrollo - Las instituciones de microfinanciamiento, a menudo, enfrentan una desalentadora serie de limitaciones regulatorias, las cuales podr�an ser abordadas por los donantes internacionales en la tarea de modificaci�n de pol�ticas que se realiza con los gobiernos nacionales. (Las instituciones de microfinanciamiento por s� solas no tienden a comprometerse en tareas de recomendaci�n de pol�ticas puesto que carecen de recursos y experiencia). Los donantes necesitan involucrar al gobierno y a las agencias implementadoras en un di�logo sobre pol�ticas que tenga como resultado la simplificaci�n y transparencia de las reglas.


II. Historial del Microfinanciamiento proporcionado por FIDA

El microfinanciamiento siempre ha sido un elemento importante en la estrategia del FIDA para aliviar la pobreza rural, no obstante, la perspectiva del FIDA en el �rea del microfinanciamiento ha evolucionado con los a�os gracias a las lecciones aprendidas. En casi dos d�cadas de operaci�n, FIDA ha asignado m�s de US$1 bill�n para apoyar la entrega de servicios financieros a los pobres rurales - lo que equivale al 25% de sus operaciones totales de pr�stamo. Aunque FIDA est� a�n muy lejos de encontrar todas las respuestas para este campo en constante evoluci�n, la experimentaci�n pr�ctica ha ense�ado a FIDA, al igual que a otros donantes y profesionales, a ser flexibles e innovadores en sus proyectos de microfinanciamiento. A continuaci�n se presenta un resumen de c�mo han evolucionado los enfoques del FIDA para llegar a los principios de desarrollo del sector de microfinanciamiento que recomendamos en este informe.

A. Dise�o del Proyecto

Como se dijo anteriormente, nuestros proyectos de microfinanciamiento tienen como meta llegar a los pobres rurales, en especial a las mujeres, y a los productores agr�colas sin tierra o con peque�os terrenos. Los objetivos de estos proyectos son, en general, una combinaci�n entre aumentar la seguridad alimentaria, incrementar y diversificar los ingresos y las oportunidades de empleo y habilitar a clientes de proyectos. Facilitar el desarrollo de las mujeres es especialmente importante. En una investigaci�n reciente que incluy� 17 proyectos de microfinanciamiento organizados por FIDA, se concluy� que m�s del 50 % de estos proyectos estaban concentrados directamente en la mujer.

Los proyectos del FIDA, como instituci�n financiera internacional de las Naciones Unidas, operan dentro de ciertos procedimientos. Las operaciones crediticias del FIDA, que constituyen alrededor del 93% del total de sus programas, s�lo pueden ser implementadas a trav�s de gobiernos receptores que deben garantizar el pr�stamo a cualquier proyecto. No obstante, FIDA cuenta con varios instrumentos de donaci�n - el otro 7 % de su programa - para apoyar directamente a entidades no gubernamentales. FIDA tambi�n moviliza recursos para subsidios de donantes bilaterales que son encargados en custodia para apoyar actividades espec�ficas destinadas a reducir la pobreza rural. FIDA ha trabajado de cerca con los gobiernos para proporcionar apoyo tanto en el �mbito p�blico como privado de las instituciones que prestan servicios de microfinanciamiento y, a menudo, utiliza su influencia y credibilidad con los gobiernos prestatarios a fin de incentivarlos a involucrar expl�citamente a las ONGs en los proyectos. FIDA trabaja con varias instituciones diferentes para proporcionar servicios financieros. En el desarrollo de los proyectos, FIDA examina los sistemas financieros locales y nacionales dentro de los cuales opera su selecto grupo de clientes. Su objetivo es el dise�o de proyectos para apoyar a aquellas instituciones con m�s alto potencial para proporcionar servicios de microfinanciamiento al grupo final de clientes. Seg�n la necesidad, nos concentramos en asociaciones basadas en los clientes que trabajan en grupos de comunidades, en intermediarios minoristas de microfinanciamiento que se desenvuelven en una regi�n de un pa�s, o en intermediarios mayoristas y agencias gubernamentales que proporcionan servicios a nivel nacional. Dado que la capacidad institucional es, por lo general, muy limitada en �reas rurales, los proyectos FIDA pueden apoyar operaciones iniciales para ampliar el sistema financiero del pa�s y servir a esas �reas. M�s abajo se presentan brevemente estos aspectos institucionales para los proyectos del FIDA.

Cuadro 4: Asociaciones de Servicio Financiero (FSA) Un modelo b�sico

�Qu� es una FSA ?
La Asociaci�n de Servicios Financieros (Financial Service Association) es una manera de permitir a las comunidades de pobres rurales tener su propio banco local. Este concepto es nuevo, se trata de una especie de creaci�n h�brida y fue promovido como un modelo piloto en Sud�frica, Congo, Nueva Guinea: una empresa financiera de propiedad y operaci�n local que funciona con dos roles, como compa��a de inversiones compuesta por accionistas en el sentido en que los miembros est�n vinculados al consorcio, y como compa��a basada en los miembros dado que los accionistas son los clientes. Fue establecida por los pobladores con sus propios ahorros de capital, y ellos est�n a cargo de su administraci�n a trav�s de gerentes y consejos. La FSA est� registrada oficialmente y, por lo general, mantiene v�nculos con el sistema bancario comercial del pa�s.

Accionistas/Custodios
Los pobladores locales que deseen hacer uso de una FSA, deben comprar acciones. No existen l�mites para el n�mero de acciones que puede comprar una persona, aunque hay una cuota m�xima de 10 votos por accionista durante las Asambleas Generales. Las acciones son negociables y pueden ser revendidas a la FSA avisando su transacci�n con un a�o de anticipaci�n y s�lo cuando finaliza el a�o financiero. El capital social movilizado a trav�s de las acciones es la m�xima fuente de pr�stamos con que cuenta la FSA. Esta dependencia en el capital social hace que la FSA sea una organizaci�n diferente y le permite compartir los riesgos crediticios con sus accionistas, quienes participan conscientemente en el capital de riesgo de la FSA. Igualmente, las operaciones crediticias pueden ser iniciadas con rapidez puesto que el capital , al contrario de los ahorros de los miembros, es significativamente menos vol�til y no puede ser retirado antes del vencimiento. Cuando se realiza una buena administraci�n de las inversiones y de los pr�stamos, al final del a�o financiero, los accionistas reciben ya sea un dividendo o un aumento en el valor de las acciones.

Ahorros y Pr�stamos
Las cuentas de ahorro ofrecidas a los miembros responden a la necesidad de contar con un mecanismo de custodia del dinero, pero no se utilizan para pr�stamos a los miembros de la FSA. Son los propios pobladores quienes determinan los t�rminos y criterios del pr�stamo de los fondos de capital, al igual que las tasas de inter�s y el tipo de inversi�n en que se participar�. Las redes, pr�cticas y conocimientos locales - m�s la presi�n del grupo - determinan los servicios locales prestados por el banco, aseguran una buena fiscalizaci�n de sus operaciones, fijan los t�rminos crediticios adecuados a la localidad y generan una buena amortizaci�n de los pr�stamos.

Vinculaci�n del Banco y Graduaci�n
Un banco comercial puede servir como "un banco v�nculo" para la FSA, especialmente en lo que se refiere a la seguridad de los dep�sitos, transferencia y refinanciamiento. En situaciones en que el sistema bancario no est� presente en las �reas rurales o es poco confiable (como en algunos pa�ses africanos), la FSA puede operar como una unidad bancaria independiente que ofrece servicios b�sicos, pero m�s limitados. A la larga, por lo tanto, la FSA puede actuar como intermediaria para otras instituciones financieras, al facilitar la transferencia de salarios y pensiones y transar fondos de pr�stamos para individuos, fondos que ha movilizado de otras agencias como las ONGs o de programas de microcr�dito, que podr�an desempe�arse como organismos que administran fondos mayoristas.

Instituciones intermediarias basadas en la comunidad minorista

Como se ha afirmado, FIDA apoya a muchos tipos de intermediarios minoristas basados en comunidades que son de propiedad y administraci�n de los "clientes", es decir asociaciones de ahorro y cr�dito, asociaciones gremiales, bancos de poblados, grupos de autoiniciativa o incluso bancos unitarios totalmente nuevos, que difieren ampliamente en su capacidad para proporcionar intermediaci�n financiera completa. Por ejemplo, un proyecto del FIDA realizado en Albania con colaboraci�n del Banco Mundial apoya a los Fondos de Cr�dito de Poblados (VCF - Village Credit Funds) que todav�a no aceptan ahorros directamente. Los comit�s de cr�ditos de los poblados toman decisiones respecto a las aplicaciones del cr�dito, pero no administran cr�ditos concretamente. (Actualmente, se est�n realizando actividades piloto para transformar los VCF en Asociaciones de Cr�dito y Ahorro de Poblados - Village Savings and Credit Associations). En el otro extremo del espectro, las Asociaciones de Servicios Financieros (FSA) que est�n siendo coordinadas en un programa piloto por FIDA en Sud�frica, y los proyectos actuales del FIDA en Guinea y Benin, han sido conceptualizadas desde un principio como intermediarios financieros multiprop�sitos, con un �nfasis inicial en la movilizaci�n del capital y dep�sitos de ahorro (Ver Cuadro 4). Entre los ejemplos de instituciones minoristas basadas en la comunidad que usan varios enfoques para la intermediaci�n se encuentran los Bancos Rurales de Ghana, los Grameen Bank Replicators en Filipinas, los Bancos de Campesinos de Nicaragua y el Fondo de Desarrollo Campesino de Paraguay (Ver Cuadro 5).

FIDA tambi�n apoya la introducci�n de tales intermediarios financieros del sector privado directamente en �reas rurales como bancos comerciales, asociaciones de cr�dito, ahorros y productores, 2 cooperativas de cr�dito, organizaciones de tipo piramidal de grupos de autoiniciativa y ONGs. Esta variedad ayuda a crear un ambiente din�mico y competitivo para el microfinanciamiento.

Instituciones Intermediarias Mayoristas

Para alcanzar econom�as a escala, algunos de los proyectos del FIDA apoyan a intermediarios financieros minoristas a trav�s de intermediarios mayoristas que operan a nivel nacional. Algunos de los proyectos crean fondos fiduciarios que canalizan el financiamiento a mayoristas tales como bancos comerciales semigubernamentales y/o bancos del sector privado para pr�stamos subsiguientes a minoristas financieros. En el proyecto del FIDA de la Rep�blica de Macedonia, por ejemplo, el banco participante administra los fondos de los proyectos del FIDA como una cuenta fuera del balance general para pr�stamos a comercializadores rurales, grupos de poblados y productores individuales. En Nicaragua y otros pa�ses de Latino Am�rica, donde este modelo tambi�n goza de mucha popularidad, los bancos participantes son bastante discretos al fijar sus propias pol�ticas de inversi�n y pr�stamo. La experiencia del FIDA demuestra que los mayoristas que administran fondos del FIDA para los cuales acuerdan asumir riesgos crediticios desarrollan una creciente responsabilidad en cuanto a los fondos de los proyectos.

En pa�ses como Bangladesh, Nicaragua y Paraguay, el desarrollo de mayoristas del sector privado y p�blico viables, constituye el mayor empuje del FIDA en las estrategias de microfinanciamento. En otros pa�ses, aunque el �nfasis central del proyecto no est� en los mayoristas, los mayoristas del sector p�blico y privado, a la larga, se volver�n importantes como "bancos de enlace" para los operadores que trabajan a nivel de individuos, a medida que los intermediarios se hagan cada vez m�s efectivos en sus comunidades.

Cuadro 5: Fondo de Desarrollo Campesino en Paraguay Problemas y lecciones aprendidas

Los primeros intentos del FIDA para implementar un programa de cr�dito rural en cooperaci�n con el gobierno nacional no fueron exitosos dado que el Banco de Desarrollo Nacional (National Development Bank - BNF) a trav�s del cual fue canalizada la l�nea de cr�dito dio prioridad al desembolso de cr�ditos de instituciones y financieras con requisitos en cuanto a objetivos mucho m�s d�biles que los del FIDA. BNF no estaba dispuesto a aceptar a las familias rurales m�s pobres como clientes, dado que no pod�an proporcionar una garant�a adecuada. En muchos casos, las reglas crediticias del FIDA, en especial las relacionadas con los criterios de selecci�n y garant�as, fueron pr�cticamente ignoradas por el BNF.

Nuevas propuestas
En 1991, FIDA redise�� su enfoque, bas�ndose en las lecciones aprendidas. En cooperaci�n con el Banco de Desarrollo Interamericano (IDB) , se cre� un Proyecto de Fondos de Desarrollo Campesino (Peasant Development Fund Project - PDF) como una instituci�n financiera de importancia secundaria. Se implement� en tres departamentos de la regi�n Este del pa�s. El PDF, utiliza fondos locales al igual que fondos del FIDA y el IDB y, proporciona pr�stamos directamente a organizaciones financieras comunales, como cooperativas de cr�dito y ahorro de �reas rurales.

Resultados obtenidos hasta la fecha
El PDF ha sido mucho m�s efectivo en llegar a los m�s pobres que el BNF. Durante los tres primeros a�os de implementaci�n del proyecto, el PDF ha excedido las metas de cobertura que hab�a planeado y, a estas alturas, ya proporciona asistencia a 24 cooperativas y ha llegado a m�s de 4.000 familias de campesinos. Los informes certificados y las tasas de inter�s de mercados comerciales indican que las cooperativas y el PDF alcanzan un 96% en la tasa de amortizaci�n del pr�stamo. Utilizando un pr�stamo suplementario del FIDA, el PDF ha creado tambi�n una metodolog�a especial para la entrega de cr�ditos a fin de llegar a los m�s pobres que tienen dificultades para ser aceptados como miembros de cooperativas.

El Futuro
Dado que la cobertura geogr�fica del PDF est� bastante limitada a la Regi�n noreste, el Gobierno de Paraguay solicit� a FIDA que designara y financiara parcialmente un proyecto para expandir el proyecto a nivel nacional. El proyecto recientemente aprobado del FIDA, que comienza en 1997, abarcar� los 11 departamentos restantes de la Regi�n noreste y llegar� a m�s de 25.000 clientes adicionales.

Instituciones con Pol�ticas Nacionales

Las pol�ticas nacionales que afectan a instituciones de microfinanciamiento est�n en constante cambio. Muchos de los pa�ses en desarrollo est�n experimentando cambios fundamentales en sus sistemas pol�ticos y econ�micos con la liberalizaci�n de las normas, aumento de la competitividad y la privatizaci�n de empresas estatales, entre las que se incluyen instituciones financieras. Las reformas del sector financiero son parte de este proceso general.

Uno de los efectos colaterales m�s frecuentes de estos cambios han sido las restricciones gubernamentales y la austeridad fiscal y monetaria que ha desincentivado a los bancos del sector p�blico y comercial a prestar dinero a los pobres rurales y a las ONGs orientadas a los pobres. Debido a la imposici�n de estas medidas de austeridad, los servicios gubernamentales casi han desaparecido en las �reas rurales. En muchos casos, los proyectos del FIDA se han desarrollado en una situaci�n en que el apoyo del gobierno para la intermediaci�n financiera en las �reas rurales es m�nimo o, simplemente, inexistente.

Hist�ricamente, FIDA ha apoyado el desarrollo de sistemas de microfinanciamiento en medios caracterizados por "represi�n financiera", es decir con fuerte intervenci�n gubernamental y altos �ndices de inflaci�n acompa�ados de dep�sitos y pr�stamos con tasas de inter�s extremadamente bajas, con lo cual se facilita el acceso del gobierno a capitales de ahorro nacional artificialmente baratos. A pesar de la creciente liberalizaci�n de las normas y del mercado y la privatizaci�n de las instituciones financieras gubernamentales en todo el mundo, los gobiernos de algunos pa�ses en desarrollo siguen jugando un rol fundamental en los mercados financieros, en especial los mercados financieros rurales. Esto tiene como resultado: (i) aumento de la propiedad estatal y de la administraci�n de las instituciones financieras, (ii) distorsiones causadas por el establecimiento de impuestos y la provisi�n de subsidios para actividades en particular, (iii) regulaci�n excesiva o inapropiada, (iv) limitaciones en las tasas de inter�s para los prestatarios y depositantes, y (v) directrices y cuotas para "pr�stamo prioritario" a la agricultura. La intervenci�n gubernamental en el sector financiero est� orientada parcialmente por la preocupaci�n justificada de asegurar el acceso de los pobres al cr�dito, no obstante, el efecto neto de estas pol�ticas ha sido, a menudo, el opuesto.

La experiencia del FIDA demuestra que con las correctas indicaciones del mercado, es decir tasas de inter�s que reflejan el costo del cr�dito para el mercado, un gran n�mero de pobres rurales pueden convertirse, de hecho, en clientes con capacidad crediticia. Tienden generalmente al ahorro, a largo plazo pueden convertirse en clientes de una variedad de servicios financieros, est�n dispuestos a pagar tasas de inter�s remunerativo por servicios eficientes y oportunos, e incluso pueden contribuir en la administraci�n de servicios financieros a nivel minorista.

B. Las lecciones aprendidas

Se puede obtener un gran n�mero de lecciones de la experiencia de microfinanciamiento del FIDA durante dos d�cadas. Eficiencia vs. extensi�n

Como es obvio, FIDA enfrenta la tensi�n aparente entre la necesidad de llegar a econom�as a escala; por una parte, debe considerar la efectividad en cuanto a los costos y sostenibilidad y, por otra parte, su mandato de llegar a las familias m�s pobres de las �reas rurales. En este aspecto, las lecciones m�s interesantes aprendidas se derivan de los intentos por encontrar un equilibrio apropiado entre estos dos objetivos. La lecci�n m�s importante y obvia es que el apoyo debe ser dirigido a instituciones de microfinanciamiento que son financieramente viables y que satisfagan los requerimientos pr�cticos y reales de los pobres rurales.

Cuadro 6: Taller sobre financiamiento rural en el oeste de Africa

En Conakry, Guinea, el diciembre de 1996, FIDA ofreci� un taller para profesionales de microfinanciamiento de ocho pa�ses del oeste de Africa. Los participantes representaban una variedad de enfoques, que inclu�an sistemas mutualistas, programas de pr�stamos de grupos basados en solidaridad del tipo Grameen, bancos de poblados y FSAs. Los participantes presentaron los aspectos claves de sus programas, las lecciones aprendidas y analizaron las fortalezas y debilidades de los diferentes sistemas para llegar a los pobres rurales. Se lleg� a un amplio consenso sobre varios puntos, entre ellos:

Se requiere una variedad de enfoques para satisfacer las necesidades de servicios financieros de los pobres rurales. Los enfoques pueden ser, a menudo, complementarios dado que las necesidades financieras de los pobres rurales y las formas pr�cticas de llegar a ellos var�an de regi�n en regi�n. De la misma forma, el microcr�dito es s�lo un elemento - aunque muy importante - de los servicios financieros que demandan los pobres. Puede existir tambi�n una fuerte demanda de mecanismos de ahorro, custodia f�sica de dinero, mecanismos de trasferencia, y seguros. Dos casos interesantes demuestran la complementariedad potencial de los enfoques: el proyecto Kafo Jiginew en Mali comenz� exigiendo ahorro inicial como requisito para el cr�dito y, luego, estableci� un mecanismo de cr�dito adicional basado en grupos sin el requisito del ahorro previo para peque�os pr�stamos a mujeres. Por otra parte, un programa de cr�dito grupal, Cr�dit Rural de Guin�e ahora est� movilizando ahorros de los miembros como una forma de reducir el riesgo de peque�os pr�stamos en respuesta a la fuerte demanda de clientes de tales servicios.

Una de las principales preocupaciones es alcanzar la sostenibilidad manteniendo el �nfasis en los pobres rurales. Para alcanzar la sostenibilidad financiera, los participantes acordaron que los servicios cuyo objetivo son los pobres es un aspecto cr�tico, pero que los programas de financiamiento rural no deben excluir expl�citamente a ning�n segmento de la poblaci�n. En el contexto rural africano, es importante respetar ciertas tradiciones locales tratando de ser lo m�s globales que sea posible. Es igualmente fundamental dise�ar programas que alcancen el m�ximo de personas para reducir los costos de entrega de servicios financieros sostenibles en �reas rurales.

La entrega de servicios financieros localmente accesibles sigue siendo el aspecto m�s dif�cil para llegar a los pobres rurales en Africa. La mayor�a de los poblados rurales de Africa son peque�os y est�n muy dispersos. Las instalaciones de transporte y comunicaciones son d�biles. La falta de tiempo libre y los obst�culos culturales impiden que las mujeres salgan de los poblados para asistir a reuniones. Para que la entrega de los servicios bajo tales circunstancias, sea efectiva en funci�n de los costos bajo tales circunstancias, es necesario desarrollar conscientemente las opciones de esquemas de ahorro/cr�dito autoadministrados a nivel de poblados y supervisarlos de cerca. Actualmente, se est�n poniendo en pr�ctica diversas iniciativas piloto bastante interesantes que abordan este desaf�o en particular. Los participantes concluyeron que se deb�a monitorear de cerca los progresos.

La importancia de compartir los conocimientos. Finalmente, el taller demostr� la importancia de reunir a nivel regional peri�dicamente a los profesionales en microfinanciamiento. Se concluy� claramente que los participantes ten�an problemas en com�n, pero no se les presentaban muchas posibilidades de reunirse, discutir los temas y evaluar la forma en que los nuevos enfoques o algunas modificaciones a los enfoques ya conocidos pod�an ser relevantes para su propio trabajo.

Oferta v.s demanda

Estudios recientes sobre lecciones extra�das de evaluaciones de proyectos del FIDA realizados en el oeste de Africa y Asia destacan la importancia de dise�ar intervenciones cuyo objetivo sea abordar tanto la demanda como la oferta del mercado de microfinanciamiento rural, es decir la provisi�n de cr�ditos que satisfagan la demanda de pr�stamos y que faciliten e incentiven el ahorro entre los clientes, lo que, a su vez, genera la oferta de fondos para pr�stamos.4 En cuanto a la demanda, el enfoque de formaci�n del grupo que ha tenido �xito bajo ciertas circunstancias en Asia, por ejemplo Bangladesh e Indonesia, a menudo no se ha ajustado a las realidades locales de cultura y dispersi�n f�sica en el oeste de Africa, y ha tenido como resultado altas tasas de morosidad y un nivel m�nimo en cuanto a propiedades por parte de los clientes. En lo que respecta a la oferta, la provisi�n de cr�ditos dirigidos que cumplan metas predeterminadas de productividad agr�cola, por ejemplo en Africa, no ha funcionado bien, especialmente cuando se ignora la capacidad de amortizaci�n de las familias individuales y, adem�s, ha fracasado en proporcionar los incentivos apropiados a las instituciones financieras para continuar con sus operaciones una vez que se ha terminado el proyecto.

Los proyectos de microfinanciamiento del FIDA, por lo general, comienzan abordando la demanda de los mercados de servicios financieros rurales - la perspectiva de los clientes - desde el punto de partida. Esto implica el dise�o de proyectos que (i) trabajen con las estructuras locales, institucionales y comunales ya existentes, (ii) establezcan mecanismos b�sicos altamente participativos para la toma de decisiones, (iii) cree un sentido de propiedad entre los potenciales clientes, (iv) emulen algunos aspectos del sector financiero informal, y (v) desarrollen conciencia ciudadana dentro de la comunidad rural. Con el objetivo de asegurar su habilidad para capitalizar la propia iniciativa de los pobres rurales, numerosos proyectos consideran la necesidad de desarrollar algunas habilidades b�sicas. Por ejemplo, los proyectos del FIDA en Benin y Guinea enlazan los programas de alfabetizaci�n funcional al microfinanciamiento, reconociendo la inutilidad de introducir mecanismos financieros participativos y administrados localmente en un ambiente analfabeto casi en su totalidad (Ver Cuadro 6, resumen de un Taller del FIDA realizado recientemente en el Oeste franc�fono de Africa).

Las recientes innovaciones del FIDA en lo que se refiere a la oferta del mercado de microfinanciamiento rural tienen como objetivo vincular a los pobres rurales con el marco financiero adecuado - y, en definitiva, al sector del mercado formal - en una forma sostenible. Este enfoque requiere de la participaci�n de las instituciones del sector formal no acostumbradas a la creencia de que los pobres rurales est�n en condiciones de ser financiados por los bancos. La creaci�n de incentivos para impulsar esta participaci�n del sector formal representa un desaf�o central para el dise�o. La creaci�n paulatina de las instituciones y la adecuaci�n de los productos financieros (la oferta) a la demanda real de cr�dito es una de las innovaciones claves.

Enfoques integrales.

Los enfoques integrales tradicionales tienen como resultado continuos conflictos entre la doble necesidad de alcanzar econom�as de escala, de ser eficientes en funci�n de los costos y la intenci�n de servir a las familias pobres rurales. Como hemos dicho anteriormente, estos objetivos aparentemente contradictorios pueden ser reconciliados, no obstante, para ello se necesitan enfoques innovadores y no enfoques que se van de la cumbre a la base. Dado que los pobres no conforman un grupo homog�neo, se requiere una variedad de servicios financieros para satisfacer sus m�ltiples necesidades - por lo tanto, soluciones desde la base hacia la cumbre. La clave para mejorar el acceso es un proceso obligatorio de selecci�n de prestatarios, de oportunidades de mercado y de incentivos para la amortizaci�n de pr�stamos a nivel local. Los enfoques que promueven la propiedad local y capitalizan sobre los bonos existentes y, los principios que rigen la econom�a informal (por ejemplo, confianza, reputaci�n, familia, presi�n del medio y coacci�n local) son cr�ticos si se desea reconciliar el alcance y la sostenibilidad de la eficiencia en funci�n de los costos.

Cuadro 7: EKSYST - Evaluation Knowledge System (Sistema de conocimientos de evaluaci�n)

El software EKSYST, que est� siendo desarrollado por la Oficina de Evaluaci�n y Estudios (OE) del FIDA permite el almacenamiento, b�squeda y recuperaci�n sistem�ticas de la informaci�n relativa a las evaluaciones que incluye lecciones aprendidas, res�menes de evaluaci�n, descubrimientos y resultados. El objetivo del sistema es permitir a los planificadores, dise�adores, implementadores y evaluadores de proyectos, explorar en los 20 a�os de experiencia que ha acumulado FIDA sobre mitigaci�n de la pobreza rural, ya sea en una regi�n o pa�s en particular, por tipo de actividad, tema o proyecto. La informaci�n del EKSYST puede ser recuperada y utilizada no s�lo durante las etapas de formulaci�n de los futuros programas de mitigaci�n de la pobreza y de las actividades relacionadas, sino tambi�n durante su ejecuci�n. Tambi�n puede proporcionar informaci�n sobre estudios tem�ticos, por ejemplo mujeres y microcr�dito.

El sistema ha sido puesto en pr�ctica recientemente dentro del FIDA. En septiembre de 1996 se llev� a cabo una fase de prueba de tiempo real cuando el EKSYST fue instalado en la Red de Area Local (Local Area Network) del FIDA. Durante esta fase, se permiti� acceso inicial al sistema mientras el OE realiza sesiones de capacitaci�n sobre su uso. Una vez que termine este per�odo de prueba, se dar� acceso a audiencias externas a trav�s de INTERNET.

Las entradas de EKSYST relacionadas con el microfinanciamiento contienen a su vez, dos grupos principales de entradas: a) Project Evaluation Summaries - PES (Sumarios de Evaluaci�n de Proyectos del FIDA) para proyectos que incluyen componentes de servicios financieros rurales y para los proyectos que incluyen a microempresas, y b) Lessons Learned from Evaluations - LLES - (Lecciones sobre Evaluaciones) espec�ficas sobre cr�ditos y servicios financieros rurales, al igual que sobre microempresas, todas extra�das de evaluaciones de proyectos FIDA. Una an�lisis regional muestra que para el tema de "cr�dito y servicios financieros rurales", EKSYST ya contiene 41 documentos para Africa; 23 documentos para Latino Am�rica y el Caribe; 10 documentos para la regi�n de Asia y el Pac�fico; y 8 documentos para la regi�n comprendida entre el Norte y el Cercano Oriente de Africa. Al mismo tiempo, para los informes de evaluaci�n clasificados bajo el tema "apoyo a la microempresa y/o generaci�n de ingresos no agr�colas" y para los correspondientes al tema "microempresas y actividades rurales no agr�colas", el an�lisis regional es el siguiente: Africa, 3 documentos; regi�n Asia y el Pac�fico, 6 documentos; Latino Am�rica y el Caribe, 8 documentos; documentos Interregionales, 1 documento.

Los conocimientos del EKSYST son actualizados peri�dicamente a fin de reflejar los datos m�s recientes.

Rol Catalizador del Apoyo Externo

Aunque la movilizaci�n de los ahorros locales es importante para establecer disciplina financiera y una cultura de amortizaci�n, a menudo estos aspectos son insuficientes para que en las primeras etapas se permita que las oportunidades de inversi�n importantes rompan el c�rculo vicioso de la pobreza. Por lo tanto, los fondos externos son, por lo general, indispensables para que en la etapa de puesta en marcha se permita el acceso al capital y a nuevas tecnolog�as. No obstante, el requisito para el uso efectivo de los fondos externos es que deben ser canalizados a trav�s de empresas financieras locales responsables y que existan oportunidades para microinversiones rentables. FIDA y otros donantes deben centrar su financiamiento en aquellas instituciones financieras y redes que sirvan a los pobres rurales y que hayan dado prueba de ser viables, y preocuparse de proporcionar apoyo a empresas financieras locales recientemente establecidas que a la larga ser�n capaces de satisfacer las pruebas de autoadministraci�n y autofinanciamiento locales.

Compartir las lecciones aprendidas

FIDA trabaja en el decantamiento de las lecciones aprendidas de nuestra experiencia en proyectos. La Oficina de Evaluaci�n y Estudios del FIDA actualmente est� procesando lecciones y res�menes tem�ticos de documentos de proyectos, que incluyen cr�ditos y servicios financieros rurales y apoyo a microempresas para la generaci�n de ingresos rurales no agr�colas. Estos materiales, luego de pasar una prueba interna, ser�n de f�cil acceso a trav�s de Internet, todo esto para facilitar la informaci�n a otros donantes y profesionales. El Cuadro 7 entrega una visi�n general de EKSYST, la herramienta del sistema de intercambio de conocimientos desarrollado por FIDA.


III. Estrategia futura y Plan de acci�n del FIDA

A. La estrategia del FIDA para el Microfinanciamiento

FIDA recurrir� a sus conocimientos especializados y a su red institucional de agencias de donantes bilaterales y multilaterales y a las instituciones de microfinanciamiento para ayudar a apoyar el tremendo desaf�o de llegar a 100 millones de familias pobres en el mundo con servicios comerciales y financieros hacia el a�o 2005. Para alcanzar esta meta, FIDA se ha comprometido a asignar hasta un 30% de su cartera a operaciones de microfinanciamiento como componentes integrados de proyectos. En 1997, planeamos que esta cifra sea de US$ 125 millones, con montos similares para a�os subsiguientes hasta el a�o 2005.

Con un programa de donaci�n y pr�stamos anuales de US$ 400 a 450 millones, FIDA es una peque�a instituci�n financiera multilateral en t�rminos de niveles totales de asistencia. No obstante, FIDA tiene la ventaja comparativa de que a menudo puede responder con flexibilidad y con soluciones innovadoras a problemas dif�ciles. Puede utilizar sus recursos en forma catalizadora coordin�ndose con otros donantes para trabajar en innovaciones ya probadas en el �rea y ayudar a crear lazos entre proyectos innovadores que sirvan a clientes pobres y recursos del sector formal. La estrategia del FIDA para apoyar al sector de microfinanciamiento est� resumida en el Cuadro 8.

Cuadro 8: Estrategia del FIDA para el Microfinanciamiento

FIDA continuar� usando sus conocimientos y su base de recursos institucionales para facilitar el desarrollo de sistemas financieros dentro de los pa�ses de los miembros del FIDA que sirven a los pobres rurales, en particular a los m�s pobres y a las mujeres. Dentro del contexto de econom�as cada vez m�s abiertas en que la prosperidad local depende de la creciente competitividad y las inversiones de capital, FIDA fortalecer� la capacidad de los servicios financieros responsables ante los clientes que cumplan con movilizar ahorros y crear lazos productivos entre los pobres rurales, los sistemas econ�micos internacionales y nacionales y los mercados financieros. FIDA apoyar� s�lo a las instituciones eficientes. Se dar� �nfasis al servicio de microfinanciamiento del sector privado que promueve la sostenibilidad y la integraci�n reduciendo los costos de transacci�n, administrando los riesgos con m�todos innovadores apropiados a la base de clientes, y promoviendo la participaci�n de los clientes en sus bienes y en la toma de decisiones. FIDA complementar� la entrega de servicios financieros con otros servicios comerciales basados en la demanda, que permitan a los pobres maximizar la rentabilidad de sus inversiones.

B. Plan de acci�n del FIDA

FIDA ha apoyado las actividades de microfinanciamiento como parte de su rol como agencia especializada de las Naciones Unidas por casi dos d�cadas, y ahora aprovecha la oportunidad que le da la Cumbre para presentar varias iniciativas especiales para incrementar la esfera de llegada a los pobres y aumentar nuestras actividades de microfinanciamiento. FIDA considera que las enormes metas de la Cumbre s�lo pueden ser alcanzadas si estos objetivos son abordados en su justa medida: desarrollo de la capacidad, promoci�n de enfoques innovadores para el microfinanciamiento, mejoramiento de las pol�ticas, coordinaci�n de los donantes y difusi�n de los conocimientos.

Seg�n lo anterior, hemos identificado siete contribuciones que FIDA proyecta hacer: (1) donaciones selectivas para desarrollo de innovaciones y de la capacidad local; (ii) nueva iniciativa de modelo gobierno-cliente; (iii) desarrollo de nuevos instrumentos para colaboraci�n con el sector privado; (iv) una iniciativa de apoyo a la comercializaci�n; (v) una iniciativa de coordinaci�n con los donantes; (vi) una iniciativa de generaci�n y difusi�n de conocimientos sobre microfinanciamiento rural. A continuaci�n se presenta un resumen de cada una de estas iniciativas:

1. Donaciones para desarrollo de la capacidad e innovaci�n

Adem�s de las actuales donaciones de apoyo al microfinanciamiento, FIDA dispondr� recursos adicionales de sus programas de donaciones para fortalecer la capacidad organizacional de una selecci�n de prestadores de servicios de microfinanciamiento altamente prometedores. Estas donaciones estar�n dise�adas para ayudar a establecer los cimientos organizacionales sobre los cuales se pueda trabajar con pr�stamos de gran escala a gobiernos proporcionados por FIDA. FIDA comenzar� esta iniciativa colaborando con (i) Grameen Trust en el desarrollo de la ONG Ibn Khaldoun People�s Monetary Fund (Fondo monetario del Pueblo Ibn Khaldoun) para la repetici�n de un enfoque del banco Grameen en Egipto; (ii) Cashpor in Filipinas, y (iii) CARE en Zimbawe en el desarrollo de modelos innovadores para el uso de intermediarios informales como comercializadores rurales en la provisi�n de servicios financieros a los m�s pobres; y (iv) CEPA, el Centro para Estudios y Proyectos de Grupos en Bolivia para una iniciativa de cr�dito destinada a los peque�os productores en los Andes.

Como parte de esta iniciativa, FIDA tambi�n fortalecer� su apoyo para Centros de Redes y Capacitaci�n Regionales y Centros de Excelencia, como se les denominan en el Plan de Acci�n de la Cumbre de Microcr�dito. FIDA continuar� intensificando su colaboraci�n con las Asociaciones de Cr�dito Agr�colas Regionales (RACAS) en la Regi�n del Norte de Africa y Medio Oriente (NENARACA), la regi�n de Asia y el Pac�fico (APRACA) y colaborar� en un intercambio de ideas sobre lecciones de operaciones similares de donaciones que se llevan a cabo en la actualidad, por ejemplo con la Asociaci�n de Cr�dito Agr�cola Regional Africana (AFRACA) y la Confederaci�n Caribe�a de Cooperativas de Cr�dito (CCCU) - Caribbean Confederation of Credit Unions

Usaremos, igualmente, nuestra asociaci�n con los donantes bilaterales para multiplicar los recursos adicionales de donaci�n necesarios para desarrollar la capacidad institucional en el contexto de un proyecto de inversi�n del FIDA.

2. Iniciativa para un modelo Gobierno-cliente

FIDA reconoce que debe canalizar sus operaciones de pr�stamo a trav�s de agencias de gobierno y que estas agencias, por lo general no est�n muy bien equipadas para apoyar la implementaci�n de los programas de microfinanciamiento, por lo cual FIDA introducir� una iniciativa piloto en la que se creen programas modelos para el apoyo gubernamental en el microfinanciamiento. FIDA trabajar� con un grupo selecto de agencias p�blicas para establecer mecanismos eficientes de desembolso a trav�s de los cuales los pr�stamos del FIDA puedan ser canalizados para los intermediarios de microfinanciamiento tanto minoristas como mayoristas del sector privado. FIDA coordinar� un proyecto de un sistema de contabilidad mutuo en que los clientes - tanto los usuarios finales como los intermediarios financieros - fortalezcan los medios para proporcionar a las agencias gubernamentales retroalimentaci�n sobre su rendimiento para manejar los desembolsos de los proyectos y la implementaci�n de los acuerdos. En forma similar, FIDA asistir� a las agencias gubernamentales en el desarrollo de la capacidad de evaluar y clasificar a los intermediarios de microfinanciamiento minoristas del sector privado. Como parte de su Plan, FIDA intenta establecer tres iniciativas piloto con gobiernos interesados.

3. Desarrollo de Nuevos Instrumentos para Colaborar con el Sector Privado

A nivel global, los flujos de capital internacionales privados son cada vez m�s importantes, junto con la emergencia relacionada de grandes actores multinacionales desde el sector privado como fondos de pensiones y seguros. El rol que estas instituciones puede jugar en impulsar una movilizaci�n de fondos que sea efectiva en relaci�n con los costos para el beneficio de los pobres, ha sido pasado por alto pr�cticamente por completo, aunque se ha demostrado que las tasas financieras de rentabilidad para inversiones en los pobres pueden ser atractivas. FIDA est� preparada para asumir un rol proactivo en la administraci�n directa de fondos privados, bas�ndose en su experiencia como instituci�n financiera multilateral de asistencia a los clientes rurales. Ejemplos: colocaci�n de capitales en instituciones prestadoras de servicios de microfinanciamiento nacionales recientemente establecidas y pr�stamos en grandes cantidades a intermediarios mayoristas que combinan recursos que, en definitiva, benefician a las familias pobres rurales. Por lo tanto, los fondos puestos en dep�sito con FIDA ser�an canalizados flexiblemente para oportunidades de inversi�n identificadas a trav�s de las operaciones del FIDA que est�n clasificadas como rentables en t�rminos comerciales.

4. Iniciativa de Apoyo a la Comercializaci�n

La mayor�a de los pobres con trabajo independiente no s�lo tienen acceso limitado a los servicios financieros, sino que adem�s se enfrentan a una falta de infraestructura de mercado para los productos de la microempresa. La asistencia externa a los proyectos, en ocasiones, tiene como base el concepto de que las �nicas limitaciones que enfrentan los trabajadores pobres independientes son la falta de capital y tecnolog�as de producci�n modernas. No obstante, los mercados locales peque�os, por lo general, no tienen la capacidad de absorber grandes aumentos en su producci�n ni tampoco cuentan con los medios para responder r�pidamente a los cambiantes requerimientos de los clientes y productores. En otros casos, faltan v�nculos con los mayoristas para mercados urbanos y de exportaci�n. Los obst�culos reales que encaran los peque�os productores y microempresarios rurales, adem�s de la falta de cr�dito, son (i) altos costos de transacci�n; (ii) presencia limitada de comercializadores y transportistas; (iii) marcos reguladores de los productos agr�colas mal definidos y poco transparentes y (iv) mala informaci�n de mercado.

FIDA auspiciar� un taller organizado con la Asociaci�n de Cr�dito Agr�cola Regional de Asia-Pac�fico (Asia Pacific Regional Agricultural Credit Association) en Indonesia en marzo de 1997, en el cual se compilar� y difundir�n las lecciones extra�das de la experiencia de instituciones comerciales y financieras que participan en la comercializaci�n de productores rurales peque�os. Se organizar�n seminarios y talleres similares en otras regiones. Con esto, FIDA consolidar� esta base de conocimientos y compilar� un set de recomendaciones pr�cticas para el dise�o de proyectos de inversi�n del FIDA que tengan por objetivo superar los obst�culos de comercializaci�n que enfrentan las microempresas rurales. Cuando se resuelvan estos problemas se valorar� m�s el microcr�dito.

5. Iniciativas para pol�ticas de microfinanciamiento

FIDA debe jugar un rol especial en abordar limitaciones de pol�ticas que niegan el acceso de los pobres rurales a los servicios de microfinanciamiento. FIDA trabajar� con los gobiernos para:

(1) Quitar el �nfasis en la expansi�n de cr�ditos impulsados por la oferta, es decir la utilizaci�n por parte de los donantes de objetivos con plazo fijo para la provisi�n de cr�ditos, acompa�ados de tipos de proyectos de pr�stamos fijos;
(2) Definir de una mejor manera las precondiciones y formas de participaci�n para lograr que pobres rurales indigentes se conviertan en personas merecedoras de servicios financieros y aptas para ellos;
(3) identificar cuatro sets de iniciativas de pol�ticas a fin de mejorar el acceso de los pobres rurales a los servicios financieros.

  • disminuir las barreras de acceso en forma de componentes de contratos de dep�sitos o pr�stamos espec�ficos, como requerimientos de procesamiento de pr�stamos no razonables y colaterales;
  • disminuir las barreras de acceso que se originan de las diferencias culturales, �tnicas, y de informaci�n entre las comunidades pobres y las instituciones financieras formales; y
  • Reducir los costos de transacci�n para clientes potenciales de servicios financieros e instituciones financieras rurales a trav�s de productos financieros innovadores, mejoramiento del desempe�o de los bancos rurales, y
  • mejorar los lazos de las organizaciones de grupos informales descentralizadas con el sector formal.

6. Iniciativa de coordinaci�n de donantes

Los donantes internacionales, por lo general, reconocen la importancia de una mayor coordinaci�n en el apoyo del microfinanciamiento. El Grupo Consultor de Asistencia a los M�s Pobres (CGAP - Consultative Group to Assist the Poorest), con sede en el Banco Mundial, del cual FIDA es miembro fundador, es clave en la coordinaci�n de los esfuerzos a escala global. No obstante, los donantes deben crear por s� mismos mecanismos para que los funcionarios de sus agencias colaboren en el campo del apoyo al microfinanciamiento. FIDA trabajar� con el CGAP con el objetivo de fortalecer la coordinaci�n de los donantes a nivel nacional impulsando la creaci�n de grupos de trabajo de donantes sobre el microfinanciamiento en los pa�ses en que se impulsan iniciativas de microfinanciamiento. FIDA tambi�n tiene programado organizar conferencias electr�nicas regionales peri�dicas a trav�s de INTERNET con los donantes interesados en coordinar esfuerzos de apoyo al sector del microfinanciamiento. En estos esfuerzos, solicitaremos la participaci�n de prestadores de servicios de microfinanciamiento.

El dise�o y la implementaci�n exitosa de intervenciones de microfinanciamiento son temas complejos y requieren que los donantes compartan completamente la creencia de que el microfinanciamiento no es un esfuerzo auxiliar, sino una pieza central de una estrategia integral para liberar el potencial de las econom�as del sector informal. FIDA trabajar� dentro del contexto del CGAP para ayudar a asegurar que las instituciones donantes "encaucen" cada vez m�s el microfinanciamiento en sus estrategias y operaciones de mitigaci�n de la pobreza.

7. Iniciativa de generaci�n y difusi�n de conocimientos de microfinanciamiento rural

Como se estableci� en la visi�n del FIDA, presentada al principio de este documento, el objetivo del FIDA es fortalecer su rol como Organizaci�n de Conocimiento. Por lo tanto, estamos intensificando nuestros esfuerzos para compartir las lecciones aprendidas de nuestra propia experiencia y capturar y utilizar los conocimientos y perspectivas que han ganado los dem�s. Nuestro Sistema de Conocimientos de Evaluaci�n computarizado (EKSYST) (descrito en el Cuadro 7) es uno de los instrumentos claves para este prop�sito. Los talleres de profesionales, expertos, las publicaciones y sesiones de capacitaci�n se utilizar�n como herramientas de difusi�n. Esta funci�n de generaci�n y difusi�n de conocimientos proporcionar� un medio para que los funcionarios del FIDA y sus socios aprovechen la riqueza de la informaci�n que se genera a partir de las pol�ticas y pr�cticas de microfinanciamiento. Con respecto a esto, FIDA desea colaborar con esfuerzos para la generaci�n de conocimientos de otros donantes como por ejemplo el proyecto de investigaci�n de Mejores Pr�cticas de Microempresas de USAID. FIDA tambi�n intenta utilizar su plataforma y red institucional para continuar organizando conferencias y talleres sobre aspectos claves relacionados con la presentaci�n de conocimientos de las mejores pr�cticas en microfinanciamiento rural. A corto plazo, FIDA tiene programado participar en la organizaci�n de una conferencia sobre la banca en poblados con GTZ, FINCA, Raiffeisen y Results-Germany.

FIDA tambi�n ofrece participar en la organizaci�n - y ser un posible anfitri�n - de reuniones de control de la Cumbre del Microcr�dito, dependiendo del consenso con los otros grupos de donantes y profesionales.

Como conclusi�n, FIDA reconoce la importancia de las metas de la Cumbre del Microcr�dito y est� comprometida a contribuir para alcanzar estos desafiantes objetivos. A la luz de casi dos d�cadas de experiencia en el sector y del mandato institucional especial del FIDA, presentamos este plan de acci�n como parte de un esfuerzo de su equipo internacional para mejorar la entrega de los servicios financieros a los pobres de todo el mundo. Se trata de un esfuerzo del cual estamos honrados de participar.


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